FamiliasAdultos

Seguir a Jesús cuando ya no eres niño

La aventura de la fe no se acaba en la infancia. Los adultos también necesitan asombro, verdad y comunidad.

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A veces el evangelio se presenta solo en clave infantil, y los adultos se sienten de visita. Pero la Escritura habla a obreros, viudas, líderes, enfermos y buscadores.

Una fe adulta no es una fe fría. Es una fe que sostiene el trabajo, el duelo, las preguntas difíciles y la ética cotidiana.

Exploradores de la Fe existe también para ti: para que puedas ver, leer y compartir sin que el contenido te trate como extraño.

«Cuando yo era niño, hablaba como niño… mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño.»

1 Corintios 13:11